Recomendaciones para prevenir el Dengue
Ante la llegada del verano y el incremento de las precipitaciones, el Municipio de Luján puso en marcha una campaña de prevención contra el Dengue, Zika y Chikungunya, enfermedades virales transmitidas por la picadura del mosquito Aedes Aegypti-.
En declaraciones al programa Planeta Terri de FM Líder 97.7, Virginia Marazzo, directora de Salud Comunitaria del Municipio, señaló la importancia de la eliminación de los criaderos de mosquitos, es decir los recipientes con agua en el interior de las casas y en sus alrededores.
Muchos de los recipientes donde el mosquito se cría no son de utilidad -latas, botellas, neumáticos viejos, trozos de plástico y lona, bidones cortados, entre otros-, y por tanto se recomienda su eliminación. Si los recipientes no pueden eliminarse porque se usan de modo frecuente, debe evitarse que acumulen agua, dándolos vuelta o vaciándolos frecuentemente.
Asimismo, se recomienda cambiar el agua de bebederos de animales, colectores de desagües, de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa, cada 3 días, frotando las paredes de los recipientes con una esponja a fin de desprender los huevos de mosquito que puedan estar adheridos. También es importante mantener los patios limpios y ordenados y los jardines desmalezados.
Por otra parte, se aconseja tratar de prevenir la picadura del mosquito mediante la utilización de repelentes -siguiendo cuidadosamente las recomendaciones del envase-, usando ropa clara que cubra los brazos y las piernas -especialmente durante las actividades al aire libre-, colocando mosquiteros en puertas y ventanas, y cuando sea posible usar ventiladores o aire acondicionado en la habitaciones, protegiendo cunas y cochecitos de bebés con telas mosquiteras, y utilizando repelentes ambientales como tabletas y espirales.
El contagio se produce cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma y luego pica a otras personas. Solo se produce por la picadura de los mosquitos infectados, nunca de una persona a otra, ni a través de objetos o de la leche materna. Sin embargo, aunque es poco común, las mujeres embarazadas pueden contagiar a sus bebés durante el embarazo.
Los síntomas más frecuentes son fiebre acompañada de dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de articulaciones; náuseas y vómitos, cansancio intenso, aparición de manchas en la piel, picazón y/o sangrado de nariz y encías.
Ante la emergencia de este cuadro se recomienda no automedicarse y acudir al médico de cabecera o Centro de Atención Primaria de la Salud más cercano para recibir el tratamiento adecuado.

